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Desde luego que parece sencillo. LDM tiene camiones en circulación con cargas próximas al peso máximo, pero que también tienen espacio de sobra. Entonces, si se busca a alguien que necesite transportar, por ejemplo, espuma de poliestireno o plumas, se consigue un camión lleno. Es una combinación sencilla e ideal. De este modo, LDM ahorra costes y evita perjuicios al medio ambiente. Pero llevar algo así a la práctica es un poco complicado, y eso lo saben bien por la experiencia Geert Beekmans y Jos van Wordragen. Ellos, junto con otras personas, se han dedicado últimamente a diseñar un transporte combinado de este tipo. “Lo primero que había que hacer era encontrar un colaborador idóneo”, cuenta Geert Beekmans. “Pero no fue tan fácil, porque para una buena cantidad de empresas, era un follón. Hay que creer en la idea”, afirma Geert. Por eso, muchas empresas fueron descartadas en un momento dado. En algunos casos, porque la combinación no era lo suficientemente buena, en otras ocasiones, simplemente porque había muchas otras limitaciones. “Finalmente decidimos realizar una prueba de transporte con dos empresas”, nos cuenta Jos van Wordragen. A principios de diciembre, LDM combinó una carga con la empresa Promens, productora de recipientes de plástico. La carga de LDM se debía entregar en Dinamarca, y el viaje se realizó pasando por el norte de Alemania, donde se entregaron los recipientes de plástico. Fue todo un éxito. “Pero todavía hay algunos problemas prácticos”, afirma Jos, “aunque podemos manejarlos”. A principios de enero, se realizó una segunda prueba de transporte con un fabricante de material aislante. “Después, nos sentamos a la mesa para hacer una valoración exhaustiva. Si en el futuro podemos manejar una parte de nuestro transporte de esta manera, estaré muy satisfecho”. |